





No deje pasar esta increíble oportunidad de ser dueño de un pedazo de paraíso en plena naturaleza dominicana. Esta finca de más de 100,000 m² cuenta con colinas suaves, árboles de mango y vegetación tropical diversa.
Las posibilidades son infinitas: puede construir su propia granja con animales o desarrollar un pequeño pueblo con varias casas y calles encantadoras.
La vía de acceso podría ser asfaltada próximamente, lo que aumentaría aún más el valor de la propiedad. Un arroyo tranquilo cruza el terreno, asegurando suministro de agua constante, además de contar con acueducto. Disfrute de la paz, del potencial y de los paisajes de día... y millones de estrellas por la noche.
La casa de 2 habitaciones incluye garaje, cocina equipada, lavadora y secadora. ¿Listo para pasar el fin de semana en la finca?